Una singular pregunta que hizo el prefecto romano
Poncio Pilato, en su juzgamiento a Jesús, donde él tiene un dilema, de si
aplicarle una pena o no ya que no encontraba delito alguno pero al mismo tiempo
siente la presión política que ponía en riesgo su permanencia en el cargo.
El dilema fundamental era si elegía escoger lo
que dice su corazón (parte espiritual) o lo que le dice su mente (parte
terrenal); ya que en la vida muchas
veces se nos presenta una encrucijada donde debemos tomar el camino que consciente
y sanamente nos haga sentir bien con nosotros mismos, fehacientemente
convencidos que es el camino correcto según el criterio de nuestro yo interior,
profundo e individual; el cual nos permite dormir bien, levantarnos cada día con
una sonrisa y vernos en el espejo sin remordimiento alguno y felices y
relajados de haber tomado la decisión idónea en alineación con nuestro
desarrollo personal y evolución espiritual. Por el contrario si tomáramos una
decisión desde un punto de vista terrenal y mundano pues nos acercaremos más a los prejuicios, apegos y lo social (el
qué dirán), dónde nuestra decisión personal estaría basada más en lo externo (desde afuera de nuestros ser-YO EXTERIOR) que en lo
interno de nosotros (lo más profundo de nuestro ser – YO INTERIOR), trayendo
luego como consecuencia que no nos sintamos bien con nosotros mismos, no
podamos dormir bien y más aun vernos con total claridad, transparencia en un
espejo cada mañana; incluso recurriendo a fármacos que nos ayuden a resolver,
calmar o maquillar las consecuencias de nuestro acto (decisión tomada y ejecutada) que no nos permite estar felices
cada día de nuestra existencia y sintiendo no solo remordimiento interiormente
sino que cargamos una cruz similar a la de Jesús en el Vía Crucis.
Y ¿Qué es la verdad?; es esa gran convicción
desde lo más profundo de tu ser interior, que te da la fortaleza para
determinar algo, en sintonía a tu desarrollo personal, sabiduría y evolución espiritual.
Entonces ¿Existe una única verdad? ¿La verdad es
individual o grupal? ¿La verdad es objetiva o subjetiva? ¿A quién le pertenece
la verdad? ¿Es tú verdad, la de nosotros (as), la de él (élla) o la de ellos
(as)?
Ante estas
interesantes interrogantes, ten la certeza que la respuesta a cada una de ellas,
las encontrarás dentro de ti, solo requieres estar preparado y despierto.
Eloim T.

